Por Graciela Braga y Raúl Ángel Rodríguez, miembros del Grupo de Trabajo del IGEP: «Tendencias en Gobierno Corporativo»

  1. Introducción: la guerra como riesgo de gobernanza

El World Economic Forum advierte que el mundo ha ingresado en una “era de  competencia”, en la cual la confrontación geoeconómica y el conflicto armado  entre Estados configuran los principales riesgos globales de corto plazo. Aunque  la confrontación geoeconómica lidera el ranking en 2026, el conflicto armado  interestatal permanece como uno de los detonantes más críticos de crisis  sistémicas.

Se analizan a continuación algunos puntos relevantes que deben ser tenidos en  cuenta por el Directorio en su proceso de gestión de valor organizacional 

  1. El riesgo geopolítico como detonante de vulnerabilidad del Directorio

El riesgo geopolítico impacta directamente en el Directorio cuando este carece de  anticipación estratégica, inteligencia contextual y mecanismos de integración del  entorno externo en la toma de decisiones. 

El WEF advierte que la fragmentación geopolítica, las sanciones y los conflictos  regionales están generando efectos en cascada sobre cadenas de suministro,  sistemas financieros y marcos regulatorios, amplificando fallas de gobernanza a  nivel del board. 

El World Economic Forum advierte que: 

Estos aspectos suman presión a la planificación estratégica y a la supervisión de  riesgos estructurales, lo que obliga a modificar los mecanismos de gobernanza  vigentes.

  1. Conflictos en Medio Oriente y exposición estructural de las organizaciones

La guerra en Medio Oriente ha puesto de manifiesto la existencia de puntos críticos  (“global choke points”) cuya interrupción puede afectar gravemente a la economía  global. 

El World Economic Forum destaca que el Estrecho de Ormuz concentra  aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo, lo que  convierte a cualquier escalada militar en un riesgo sistémico para organizaciones  sin exposición directa a la región. 

Ante esta situación, las respuestas no tardan en llegar. Un caso ilustrativo reciente  es la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de acelerar el proyecto West-East  Pipeline, destinado a reforzar una ruta de exportación que eluda el Estrecho de  Ormuz que consolide la salida de crudo a través de Fujairah. La iniciativa — impulsada por ADNOC— procura duplicar hacia 2027 la capacidad de exportación  por esa vía. 

Para el Directorio, este tipo de escenarios plantea simultáneamente oportunidades  y riesgos que impactan en su desempeño actual y futuro y en su capacidad para,  como resultado crear, o no, valor para la organización. Entre las oportunidades, se  podría destacar el impacto positivo en la toma de decisiones, al exigir mayor calidad  en la información requerida para revisar la exposición real de la organización a  dependencias críticas, fortaleciendo la capacidad de anticipación estratégica, y  mejorar la integración entre gestión del riesgo, continuidad del negocio y asignación  de capital para la diversificación operativa. Entre los riesgos, sobresale la  posibilidad de que el Directorio subestime la velocidad de las acciones  internacionales y mantenga una visión excesivamente local del riesgo, o reaccione  de manera tardía frente a señales tempranas de deterioro geopolítico. 

  1. Impacto financiero y riesgo sistémico: evidencia del FMI

Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como el World Economic Forum  (WEF) coinciden en que la actual escalada de tensiones geopolíticas está  generando riesgos sistémicos de naturaleza financiera, económica y de  gobernanza, caracterizados por alta interconectividad y efectos en cascada. 

Desde la perspectiva del FMI, el estallido de la guerra en Medio Oriente está  desestabilizando la economía mundial mediante su impacto en los mercados de  materias primas, las expectativas de inflación y las condiciones financieras  globales. El organismo advierte que estos shocks geopolíticos incrementan la  volatilidad financiera, endurecen las condiciones de financiamiento y afectan con  mayor intensidad a economías y sistemas con fragilidades preexistentes. En este  contexto, el FMI subraya la necesidad de supervisión prudencial robusta, análisis  de escenarios y colchones adecuados de capital, liquidez y reservas para  absorber shocks externos de gran magnitud.

Por su parte, el WEF, en el Global Risks Report 2026, sitúa estos fenómenos dentro  de un marco más amplio de riesgos globales que se aceleran en escala,  interconectividad y velocidad, superando la capacidad de respuesta de los  marcos tradicionales de gobernanza. El informe señala que la fragmentación  geopolítica, la confrontación geoeconómica y los conflictos regionales están  exacerbando disrupciones en cadenas de suministro, sistemas financieros y  marcos regulatorios, generando efectos en cascada entre sistemas previamente  gestionados de manera separada. 

Ambos organismos convergen en un punto crítico: estas dinámicas están  ejerciendo una presión creciente sobre los mecanismos existentes de  gobernanza. El WEF advierte explícitamente que las reglas e instituciones que  históricamente sustentaron la estabilidad se encuentran cada vez más  bloqueadas o resultan ineficaces para gestionar la turbulencia actual, mientras  que el FMI destaca que, en ausencia de márgenes de maniobra suficientes, los  shocks geopolíticos pueden amplificar riesgos financieros y macroeconómicos. 

  1. Ciberseguridad y guerra híbrida: un riesgo subestimado por los Directorios

El conflicto en Medio Oriente ha puesto en evidencia que la guerra moderna no se  limita al dominio físico, sino que se extiende de manera creciente al ciberespacio,  convirtiendo a la ciberseguridad en un componente central de la competencia  geopolítica. En este contexto, el World Economic Forum señala que la volatilidad  geopolítica está impulsando un aumento de ciberataques con motivación estatal o  geopolítica y reporta que el 91 % de las grandes organizaciones han modificado  sus estrategias de ciberseguridad como respuesta directa a este entorno de  conflicto y fragmentación internacional. 

Este escenario refuerza los planteos sostenidos por Graciela Braga en sus  publicaciones sobre gobierno de TI y rol del Directorio, donde afirma de manera  consistente que el board es responsable último (accountable) del gobierno de  las tecnologías de la información, y que la ciberseguridad debe ser tratada como  un riesgo estratégico y de gobernanza, no como una cuestión meramente técnica  o delegable a los niveles operativos. 

En particular, Braga destaca que el Directorio tiene la responsabilidad de evaluar,  dirigir y supervisar el uso actual y futuro de las tecnologías de la información, en  línea con los objetivos estratégicos de la organización. En este marco, la seguridad  de la información y la ciberseguridad forman parte inseparable del gobierno  organizacional, dado su impacto directo sobre la creación de valor, la continuidad  operativa, el cumplimiento regulatorio y la gestión del riesgo empresarial. 

Asimismo, sus trabajos subrayan que cuando el gobierno de TI —incluida la  ciberseguridad— no está explícitamente incorporado en la agenda del board,

se generan brechas de supervisión que incrementan la exposición de la  organización frente a amenazas emergentes. Esta limitación se vuelve  especialmente crítica en contextos de guerra híbrida, donde los ataques  cibernéticos son utilizados como instrumentos complementarios de presión  geopolítica, afectando no solo a infraestructuras críticas, sino también a empresas  privadas y cadenas de valor globales, incluso fuera de las zonas de conflicto  directo. 

Desde esta perspectiva, la vulnerabilidad del Directorio se manifiesta cuando el  riesgo cibernético continúa siendo abordado como un problema técnico, aislado  de la planificación estratégica y del gobierno corporativo. Tanto el diagnóstico del  WEF como los aportes de Graciela Braga coinciden en que este enfoque resulta  insuficiente frente a un entorno caracterizado por amenazas cibernéticas  persistentes, interconectadas y de origen geopolítico, que requieren  supervisión, decisión y compromiso a nivel del máximo órgano de gobierno. 

  1. Fragilidad de seguros y mecanismos de transferencia del riesgo

El World Economic Forum documenta que, como consecuencia de la guerra en  Medio Oriente, la intensificación del riesgo bélico ha provocado la revisión al alza  y el retiro de coberturas privadas de war risk, poniendo de manifiesto los límites  estructurales del mercado asegurador. En este contexto, los gobiernos han  comenzado a actuar como aseguradores de última instancia para sostener la  continuidad económica y operativa en corredores críticos de comercio y energía. 

Esta dinámica revela una fuente adicional de vulnerabilidad cuando los órganos de  gobierno asumen erróneamente la disponibilidad permanente de mecanismos  de transferencia de riesgo, sin considerar escenarios de exclusión, cancelación o  intervención estatal. 

Conclusión 

En este artículo, los autores examinaron a partir de fuentes de relevancia  internacional cómo la intensificación de la confrontación geoeconómica y de los  conflictos armados incrementa la vulnerabilidad de las organizaciones a través de  efectos en cascada sobre diversos factores que conforman un entorno de riesgo  sistémico caracterizado por alta interconectividad, velocidad de propagación y baja  previsibilidad, que tensiona los mecanismos tradicionales de supervisión. 

Desde la perspectiva de la gobernanza, la principal implicancia es que la atención  insuficiente —esporádica o reactiva— del riesgo geopolítico por parte del Directorio  constituye un riesgo estructural de gobernanza y una potencial fuente de  incumplimiento del deber de diligencia. En un contexto donde shocks externos  pueden materializarse fuera del perímetro operativo directo (por ejemplo, mediante  “choke points” globales, sanciones o ataques cibernéticos con motivación

geopolítica), el Directorio debe incorporar inteligencia del contexto geopolítico  internacional y anticipación estratégica como capacidades permanentes de  decisión y supervisión. 

En términos operativos, se propone la adopción de Indicadores Clave de Riesgo  Geopolítico (KRIs)que faciliten el monitoreo de vulnerabilidades tanto de la  organización como del propio Directorio. 

 

Principales Fuentes utilizadas 
– World Economic Forum – Global Risks Report 2026
– World Economic Forum – Artículos sobre guerra en Medio Oriente y riesgos  sistémicos 
– Articulos Graciela Braga publicados en IGEP e ISACA 
– Harvard Law School Forum on Corporate Governance 
– artículo “Jugada clave: Emiratos Árabes acelera un oleoducto para eludir el  crítico Estrecho de Ormuz”, publicado por iProfesional el 15/05/2026

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *