Por Alejandro Marchionna Faré,  Secretario del IGEP y Director Académico y Gabriel Vallone, graduado DEP del IGEP

En el “after” de la tercera edición del PGC (programa de Gobierno Corporativo) de la UCU Business School en Montevideo, el profesor Gabriel Vallone (graduado DEP del IGEP) condujo una mesa redonda sobre temas de gobernanza, en la que participaron:

R. Echeberria arrancó con reflexiones sobre el impacto del entorno sobre la empresa. Su primer punto fue que hay que mirar el costo/pérdida monetaria de una situación contra el impacto en el propósito de la organización. También es importante entender cómo afectarán las políticas públicas la operación de la empresa, a través de la comprensión del contexto político y de cómo puede afectar al negocio.

A. Zerbino enfatizó el valor del Balanced Scorecard en la implementación de la estrategia. El Directorio debe definir hacia dónde debe ir la empresa y la Gerencia debe trabajar sobre el cómo.

I. Horvat se preguntó sobre cómo se genera valor en una empresa estatal como ANCAP. Es el resultado de que directores y gerentes pongan foco en los intereses de la empresa. Por lo tanto, deberían poner de manifiesto el costo de tomar y seguir una decisión de difícil justificación para que los accionistas lo tengan en cuenta a la hora de ratificar dicha decisión. Esto requiere firmeza de propósito en el Directorio y de allí que resulte clave que cada uno entienda el rol que debe tener en la empresa.

C Montiel confirmó que hay que garantizar que los Directorios tengan siempre la posibilidad de plantarse ante decisiones o directivas arbitrarias. Uno tendría que reflexionar si no convendría salir de ese Directorio en el caso de que no se pueda sostener una posición. Las multinacionales tienen reglas y preceptos que lo llevan a uno a actuar de una cierta manera. Su paso por Arcos Dorados le enseñó que una filosofía es cotizar en el NYSE y otra es gestionar en empresas que no tienen una valuación referida a un mercado de capitales…

R Echeberria  señaló que el emprendedorismo existe y es muy dinámico en las ONG. En general señaló que es muy importante que los directores entiendan la definición de negocio y del propósito de la organización. Indicó los beneficios de la concepción multistakeholder de la tradición uruguaya. Manifestó también la inconveniencia de que los directores hagan micromanagement en el ejercicio de su rol. En cuanto a la gobernanza de internet, ha podido comprobar en sus distintos roles las desventajas que generan la obsesión por obtener un consenso perfecto.

A Zerbino opinó que el Directorio debe estar de acuerdo con los accionistas para que la empresa se desarrolle mejor. Pero, esto requiere que los directores entiendan y respeten el “carácter” de los accionistas.

I Horvat marcó las diferencias entre una empresa pública y una empresa privada. La empresa pública no puede evitar el ciclo político de 5 años ante la alternancia en el Uruguay. En un mundo en flujo, hay que recordar siempre que hay dos formas de hacer las cosas – bien o mal; y hoy el entorno de negocios no perdona el hacerlas mal.

C Montiel puntualizó que existen intereses colectivos e individuales en la conducción de empresa. Señaló que ha visto que un Directorio marcaba objetivos de ESG y los gerentes apuntaban a maximizar la rentabilidad. En el caso en que el chair sea también el mayor accionista, entonces podrá marcar que la sustentabilidad no es negociable. En todos los casos resulta clave la evaluación de la alineación del CEO con las pautas que reciba de parte del Directorio.

R Echebarria dijo que en una ONG debe haber indicadores asociados al impacto en la sociedad y a la legitimidad de su propósito, además de establecer los propios sobre su gestión. Es evidente que siempre deberá buscar la independencia respecto del poder político y de otros factores de poder en la sociedad.

A Zerbino indicó que el rol del CEO es verdaderamente clave. El Directorio marca la velocidad a través de la fijación de objetivos. Lo ideal sería gobernar las empresas con semáforos verdes, fijando objetivos con horizonte cada vez más corto.

I Horvat sostuvo que hay que en toda posición se debe ejercer siempre un liderazgo positivo si se busca realmente la sustentabilidad.

C Montiel  marcó la realidad de la soledad del CEO en el equipo de gestión. Directorio y CEO deberían hacer lo que se han comprometido en hacer. Ser coherente y comunicar en forma consistente.

A Zerbino cerró con un comentario muy pragmático: siempre convendrá construir la estructura de gobierno corporativo de a poco.

Las interacciones con el público agregaron enfoques adicionales a la conversación conducida por el profesor Vallone. Y una vez más, la mesa redonda aportó mucho valor propio a los participantes del PGC junto con todas las actividades que constituyeron el programa.

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