Por equipo IGEP.
Los días 1ro y 2 de septiembre tuvo lugar la cumbre “Vientos de Cambio” organizada por la Fundación Libertad y Progreso en el Hotel Hilton de Buenos Aires.
Abrió la primera jornada Federico Sturzenegger, Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, afirmó que su Ministerio debería titularse “de la Felicidad”.
A continuación, se realizó un panel legislativo coordinado por Bettina Horst, en el que participaron legisladores de Perú, Argentina y Brasil. Sobre Perú, la ex diputada Adriana Tudela destacó la gran oportunidad que tiene por delante Keiko Fujimori, pero con la restricción de que es muy difícil impulsar las reformas necesarias desde el Congreso dada la fragmentación. Respecto de Brasil, el comentarista confesó sentir envidia por la presencia de Javier Milei en Argentina; también entendió que sería deseable que las reformas duren más que 4 años; la actitud es que el país va rumbo al desastre con mucha calma; y que es importante prestar atención al Ministerio de Re-burocratización. En cuanto a Argentina, el senador Agustín Monteverde puntualizó que se han sufrido 80 años de decadencia y la clave de estos años es la reducción del gasto público; Milei consiguió un cambio del eje de discusión; atribuye al peronismo la condición de partido de la decadencia.
Le siguió un panel sobre capital de riesgo (venture capital) coordinado por Mariano Meyer y en el que participaron Daniel Nofal (fundador de IPlan), Alejandro Vàzquez (TiendaNube y Nubeshop) y Silvia Torres Carbonell (IAE Business School). Se señaló la fuerte actividad de creación de start-ups en la región: según información de LAVCA en el 1er semestre de 2026 se invirtieron USD 400m en estas empresas en la región. El atractivo es importante y es significativo el vuelco de Peter Thiel hacia la región. Gustó mucho en la audiencia el uso del verbo “empresar”.
Continuó la actividad con una intervención de Pedro Urruchurtu (Vente Venezuela) sobre la actualidad de Venezuela, que describió como todavía muy lejos de una democracia liberal.
Siguió un panel sobre la actualidad de América Latina, en el que intervinieron J. J. Daboub (Archbridge Institute, ex Ministro Finanzas de El Salvador), Carlos A. Chacón (Instituto de Ciencia Política, Colombia) y Víctor Manuel Avilés (Libertad y Desarrollo, Chile). La seguridad (física y jurídica) resulta vital para inversores institucionales. Preocupa la creciente influencia de China en la región. Hay valores fundamentales que se defienden en Chile: los valores personales, la familia, la Nación. Es necesario reducir el Estado al 40% y si se pudiera reducir a 20% sería ideal pero parece muy difícil de concretar. Hay mucha gente con alergia a la disciplina fiscal. Debemos influir en las personas para que defiendan estos principios: debemos trabajar por crear y establecer una cultura popular de la libertad. La defensa de la libertad no debe limitarse a lo económico, pero está claro que sin libertad económica no hay seguridad. En general, las fallas del Estado nos han privado del crecimiento económico. Por último, un elemento adicional es que hoy no se puede anticipar que los EE UU consoliden un liderazgo regional y global en una perspectiva de 200 años.
A continuación, tuvo lugar un panel sobre la cultura, cuyo moderador fue Axel Kaiser y participaron Nick Gillespie (Reason), Martín Aguirre , Fernando Ulrich (Liberta Investimentos/Instituto Mises Brasil), Magno Karl (Brasil). Aguirre señala que una nueva Constitución como la que se intentó aprobar en el comienzo de la gestión de Boric podría haber llevado a una dictadura comunista. En general, se ha podido defender mejor la economía de mercado en Argentina y Chile que en otros países. La izquierda ha sabido copar la educación en muchos países y la academia ha seguido una trayectoria cada vez más hacia el extremo izquierdo. Deberìa ser prioritario que el Estado marque reglas para la creación de valor. La importancia de los medios significó que en Chile se derrotaran dos reformas constitucionales. Muchos planteos se limitan a ellos contra nosotros y los legisladores no parecen poder tomar decisiones firmes. Se ve en general que la caída de credibilidad de las instituciones ha llevado a la gente a resolver los problemas que tiene por su cuenta e iniciativa. Pero no todos los miembros del gobierno y la Justicia son malas personas. Lo real es que hablamos mucho del diseño institucional pero hablamos poco de la ética.
Le siguió un panel sobre Minería, coordinado por Terencio Roberts, presidente de la Fundación Libertad y Progreso. Participaron Iván Arriagada (Antofagasta plc) y Martín Brandi (PCR). Señalaron que la minería tenía en Argentina una historia de prejuicio. Y se suele en general desmerecer su contribución al empleo y la recaudación de impuestos.
Cerró el primer día la intervención del premio Nobel de Economía 2009, el profesor James Heckman. Debemos orientarnos a FLORECER, a ser todo lo que podamos ser. En la economía hoy priman las habilidades: si el IQ es un primer elemento, las habilidades sociales siguen de cerca y la capacidad de construir relaciones son todos elementos esenciales para alcanzar el éxito. Una observación es que una de las fuentes principales de aprendizaje es el fracaso. Los países deben desarrollar un sentido y sensación de comunidad, de confianza. Poner el foco sobre los valores locales y los individuos locales – cuidarse de los grandes programas del gobierno (aquí cité una famosa frase de Ronald Reagan). Si pensamos que se puede educar a las personas, es importante anotar que padres y mentores juegan un rol clave en la educación en los aspectos que mencionamos antes. La IA nos ofrece oportunidades nuevas pero los humanos pueden darnos un juicio y proponer ideas nuevas – esto es específico de nosotros. Obviamente habrá gente que pierda en el juego, como ocurrió en la Revolución Industrial y con la introducción de la internet. Acadèmicos y think tanks se han vuelto conservadores y no quieren contestar preguntas complicadas. Cierto miedo hace difícil las discusiones abiertas.
Abrió el segundo día una intervención del canciller de Argentina, Pablo Quirno. Señaló que veía un cambio positivo en la región y que resulta por lo tanto natural juntarnos a comentarlo. Permitirá una articulación regional de los países que estamos en la misma página. Falta que la sociedad venezolana haga un proceso de transformación. El tema Malvinas ha sido un ejemplo de trabajo diplomático de largo plazo. En ese mismo contexto hay que recordar que se ha dado un proceso de 26 años de negociación para la integración de la UE y el Mercosur En el futuro, habrá que prestar atención al Compromiso de Santiago y al desarrollo del Escudo de las Américas.
Le siguió un panel sobre filantropía, moderado por Gonzalo Schwartz (Archbridge Institute); y en el que participaron Terencio Roberts (LyP), Nicolàs Ibañez (Drake Foundation), Álvaro Salas-Castro y Tim Reynolds (Reynolds Foundation). La filantropía se debería centrar en la persona, con la idea de invertir en la libertad. Promover el imperio de la ley, el liderazgo social, la sociedad abierta, la aceleración de la libertad. El fundamento de todo progreso humano es la libertad, y esto requiere inversiones pacientes de capital de largo plazo. Hay muchas cosas comunes entre la inversión estratégica y la filantropía. Las personas con recursos deben tener la dignidad de dar, de compartir lo que tienen. No es sana la filantropía de causa única. El sector público tiene celos de individuos privados que resuelven problemas, se suelen preguntar por qué lo hacen y qué esperan obtener a cambio…
A continuación, ocupó un buen tiempo un panel académico con la participación de Alberto Benegas Lynch (h) (Libertad y Progreso), Gabriel Calzada (Universidad de las Hespéridas), Carlos Carvalho (University of Texas, Austin), Sergio Daza (UPSA Bolivia), Ricardo Gómez (Instituto Millenium, Brasil), Christian Larroulet (Universidad del Desarrollo), Carola Pessino (Universidad del CEMA) y Roberto Salinas León (Universidad de la Libertad). Entre los principales pensamientos expresados:
- Fomentar el pensamiento crítico.
- Educar en la ética.
- No regulemos la IA, formemos a la gente para apalancarse en ella.
- Hay que aplicar a la Universidad un proceso de destrucción creativa.
- Evaluar la calidad por mérito y no por un experto o una seca calificación.
- Educar ciudadanos y líderes, no sólo profesionales.
- Entender que la neutralidad implica una falta de moralidad.
- El desacuerdo es la madre de la invención.
- Romper la falacia de que la Universidad forma para el mundo laboral.
- Debe ser un espacio de reflexión, análisis, disenso – verdaderos gimnasios de la mente.
- Distinguir entre la industria de la enseñanza y la industria del aprendizaje.
- Se necesita la dedicación y el compromiso de los padres.
Cerraron las actividades el Ministro de Economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo y el presidente Javier Milei con sendos discursos.